jueves, 5 de marzo de 2009

LA CABRA

EL FUEGO

LA MALVA

El gallo quirico

Este es el cuento del gallo Quirico que fue a la boda de su tío Perico muy arregladito y muy peinaico. Por el camino se encontró un montón de estiércol donde estaba gusanito. El gallo Quirico que tenia mucha hambre pensó: si pico me llenare el pico. Pico o no pico... , pico o no pico... y picó y el pico se lo llenó.

Siguió andando y andando hasta que se encontró con la malva y le dijo:

- No, no quiero.

Y el gallo Quirico siguió andando y andando hasta que se encontró a la cabra y le dijo:

- Cabra comete a la malva que no ha querido limpiarme el pico que voy a la boda de mi tío Perico muy arreglaito y muy peinaico.

La cabra le contestó:

- No, no quiero.

Y el gallo Quirico siguió su camino hasta que se encontró con un palo y le dijo:

- Palo pégale a la cabra que no se ha querido comer a la malva que la malva no me ha querido limpiar el pico para ir a la boda de mi tío Perico.

- No, no quiero – contestó el Palo.

Y gallo Quirico siguió andando hasta que se encontró con el fuego y le dijo:

- Fuego quema al Palo que no ha querido pegarle a la cabra, que la cabra no se ha querido comer a la malva, que la malva no me ha querido limpiar el pico para ir a la boda de mi tío Perico.

- No quiero, respondió el Fuego.

Y gallo Quirico siguió andando y andando hasta que se encontró con el Agua y le dijo:

- Agua apaga al Fuego que no ha querido quemar al Palo, que el Palo no ha querido pegarle a la cabra, que la Cabra no ha querido comerse a la malva, que la malva no me ha querido limpiarme el pico para ir a la boda de mi tío perico.

- No quiero – dijo el agua.

Y el gallo Quirico siguió andando, andando, andando... hasta que se encontró con el Sol y le dijo:

- Sol evapora el agua que no ha querido apagar al fuego, que el fuego no ha querido quemar al palo, que el palo no ha querido pegar a la cabra, que la cabra no se ha querido comerse a la malva, que la malva no me ha querido limpiar el pico para ir a la boda de mi tío Perico.

- Esta bien amigo gallo, hoy te voy ha hacer este favor ya que tu me saludas muy temprano todas las mañanas con mucha alegría.

Entonces el agua dijo:

- Está bien apagaré el fuego

Y el fuego dijo:

- ¡No, que yo quemaré al Palo!

El palo dijo:

- ¡ No, que yo pegaré a la cabra!

Y la cabra dijo:

¡No, que yo me comeré a la malva!

Y la malva dijo:

- ¡ No, que yo le limpiaré el pico! Y se lo limpió.

Y así el gallo Quirico se fue a la boda del tío Perico muy arregladito y muy peinaico. Pero cuando llegó no quedaba triguito, y este es el castigo que recibió por comerse a gusanito, que era lo prohibido.

Por Francisco Javier Haro Fernandez

Esta es la verdadera historia del gallo Kiriko

Cuento Tradicional

Esta es la verdadera historia del gallo Kiriko que iba a la boda del tío Perico, y en el camino encontró una boñiga de burro que tenía muchos granos de cebada, tenía mucha hambre, y era muy goloso. "¿Que hago, si la pico me mancharé el pico y no podré ir a la boda del tío Perico? ¿Que hago, pico o no pico?, ¿pico o no pico?, ¿pico o no pico?", y al final picó, y claro, su pico se manchó.
Andando andando se encontró a una hierba, y le pidió: —Hierba, hierbita, límpiame el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y le contestó la hierba: —¡No quiero!
Andando andando se encontró a una cabra y le pidió: —Cabra, comete la hierba, que no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y le contestó la cabra: —¡No quiero!
Andando andando se encontró a un lobo y le pidió: —Lobo, mata a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el lobo le dijo: —¡No quiero!
Andando andando se encontró a un perro y le pidió: —Perro, muerde al lobo que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el perro le dijo: —¡No quiero!
Andando andando se encontró a un palo y le pidió: —Palo, pégale al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el palo dijo: —¡No quiero!
Andando andando se encontró un fuego y le pidió: —Fuego, quema al palo, que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el fuego le dijo: —¡No quiero!
Andando andando se encontró un charco y le pidió: —Agua, apaga el fuego, que no quiere quemar al palo, que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el agua le dijo: —¡No quiero!.
Andando andando se encontró un burro y le pidió: —Burro, bébete el agua, que no quiere apagar el fuego, que no quiere quemar el palo, que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el burro le dijo: —¡No quiero!
Andando andando se encontró un cuchillo y le pidió: —Cuchillo, pincha al burro, que no quiere beberse el agua, que no quiere apagar el fuego, que no quiere quemar el palo, que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse a la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el cuchillo le dijo: —¡No quiero!
Andando andando se encontró a un herrero y le pidió: —Herrero, rompe el cuchillo, que no quiere pinchar al burro, que no quiere beberse el agua, que no quiere apagar el fuego, que no quiere quemar el palo, que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y el herrero le dijo: —¡No quiero!
Andando andando se encontró a la muerte y le pidió: —Muerte, llévate al herrero, que no quiere romper el cuchillo, que no quiere pinchar al burro, que no quiere beberse el agua, que no quiere apagar el fuego, que no quiere quemar el palo, que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse a la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
Y la muerte le dijo: —Muy bien.
Entonces la muerte se fue a llevar al herrero, que se salió corriendo a romper el cuchillo, que brincó a pinchar al burro, que trotó a beberse al agua, que fluyó a apagar al fuego, que voló a quemar al palo, que rodó a pegarle al perro, que corrió morder al lobo, que saltó a matar a la cabra, que brincó a comerse la hierba, que deprisa deprisa le limpió el pico al gallo Kiriko, para que fuese a la boda del tío Perico.
Pero como se había entretenido tanto, llegó tarde cuando ya no quedaba carne y cuando vieron un gallo tan hermoso... Corriendo lo mataron y a la olla lo echaron.

Y todos comieron y a mi no me dieron.

EL GALLO PERICO por PM EN SANTA MARÍA DE LA VEGA

Coplas, cantares, músicas, poemas, del pueblo y la comarca :: EL GALLO PERICO




EL GALLO PERICO por PM



Cuentos de nuestros abuelos. Enviado por un colaborador en la web de Quiruelas. La mayoría habíamos oído algo. Pero... ¿Entero?


Voy a explicar el cuento de "El Gallo de mi tio Perico", un cuento que cuando yo era pequeño me lo explicaban en el pueblo mis padres y seguramente a ellos mis abuelos y demás antecesores, desconociendo de cuándo y dónde proviene. A pesar del tiempo y de los años trascurridos, no me he olvidades de èl y ahora yo con casi 60 tacos se lo explico a mis nietos después de haberlo hecho con mis hijas cuando eran pequeñas. Pues para que no se pierda y perdure, ahí va:

Había una vez un gallo que quería ir a la boda de su tio Perico, y para ello tenía que emprender un largo viaje ya que su tio vivía muy lejos.
Después de varios días de camino y ya con mucha hambre, se encontró una cagada llena de trigo y dijo: si pico me mancho el pico y si no pico me muero de hambre.
Después de dudar durante un rato, picó y se mancho el pico.
Continuó el viaje y se encontró con una malva y le dijo: malva, limpiame el pico para ir a la boda de mi tio Perico. Y la malava le dijo: no quiero.
Siguió el viaje y por el camino se encontró a una oveja y le dijo: oveja, cómete a la malva que la malva no quiso limpiarme el pico para ir a la boda de mi tio Perico. Y la oveja le dijo: no quiero.
Más adelante se encontró a un lobo y le dijo: lobo, cómete a la oveja, que la oveja no quiso comerse a la malva, la malva no quiso limpiarme el pico para ir a la boda de mi tio Perico. Y el lobo dijo: no quiero.
Luego se encontró a un perro y le dijo: perro, cómete al lobo, que el lobo no quiso comerse a la oveja, la oveja no quiso comerse a la malva y la malva no quiso limpiarme el pico para ir a la boda de mi tio Perico. Y el perro dijo: no quiero.
Después se encontró a un palo y le dijo: palo, pega al perro, que el perro no quiso comerse al lobo, el lobo no quiso comerse a la oveja, la oveja no quiso comerse a la malva y la malva no quiso limpiarme el pico para ir a la boda de mi tio Perico. Y el palo le dijo: no quiero.
Continuando su viaje se encontró con una lumbre y le dijo: lumbre, quema el palo, que el palo no quiso pegar al perro, el perro no quiso comer al lobo, el lobo no quiso comer a la oveja, la oveja no quiso comer a la malva y la malva no quiso limpiarme el pico para ir a la boda de mi tio Perico. Y la lumbre le dijo: no quiero.
Más adelante, se encontró con el agua y le dijo: agua, apaga la lumbre, que la lumbre no quiso quemar el palo, el palo no quiso pegarle al perro, el perro no quiso comer al lobo, el lobo no quiso comer a la oveja, la oveja no quiso comer a la malva y la malva no quiso limpiarme el pico para ir a la boda de mo tio Perico. Y el agua le dijo: no quiero.
Por último, se encontró con un burro y le dijo: burro, bebe el agua, que el agua no quiso apagar la lumbre, la lumbre no quiso quemar el palo, el palo no quiso pegarle al perro, el perro no quiso comer al lobo, el lobo no quiso comer a la oveja, la oveja no quiso comer a la malva y la malva no quiso limpiarme el pico para ir a la boba de mi tio Perico. Y el burro le dijo: no quiero.
Entonces se les preguntaba a los que escuchaban el cuento por el último animal que se había nombrado y todos contestaban de inmediato: "¡el burro!", y el que explicaba el cuento añadía: ¿El burro?, pues... álzale el rabo y bésale en el culo. Y todos acababan con una sonora risa.
Al final no se sabe si el gallo llegó a la boda de su tío Perico, nunca nos lo explicaron, pero se supone que encontró alguna solució a su pico manchado con la cagaba de trigo y pudo asistir feliz a la boda de su tio Perico. Y como todos los cuentos acaba así: Colorín colorado este cuento se ha acabado.

A ver si somos capaces de seguir contando el mismo cuento a nuestros hijos, nietos y demás descendencia.

Un saludo de un Quiruelense en Cataluña. Emilio