lunes, 5 de septiembre de 2011





La paloma, que había visto a la zorra acercarse, cuando oyó lo que decía se asustó; se asustó mucho, muchísimo, y se echó a llorar creyendo lo que decía la zorra.
Estaba la paloma llorando con muchísima tristeza cuando pasó cerca del pino el torcazo y vio a la paloma y viendo que lloraba se le acercó y le preguntó:


Después se quedó mirando la zorra a la copa del pino y vio a la paloma con sus palominos.
-Paloma, échame uno de tus palominos, dijo la zorra. Échame un palomino, que si no me lo echas con mi rabo rabino corto el pino y te como a ti y a tus palominos.

LA PALOMA Y LA ZORRA



Había una vez una paloma que vivía con sus palominos en un pino. Vivía la paloma feliz y tranquila en el pino con sus palominos; pero un día… pasó por allí una zorra hambrienta y levantó la cabeza hacia el cielo azul de aquel día.