lunes, 28 de diciembre de 2009

lunes, 7 de diciembre de 2009

Pequeña princesa


La princesa tiene 4 años, es hija única y vive en un bonito castillo junto a sus padres, su niñera, un general, el primer ministro de su país y otros muchos personajes. A pesar de tener sangre real, su existencia no es tan distinta a la de cualquier otro niño. En su vida diaria también ella tiene que aprender a cepillarse los dientes, dormir sola o acostumbrarse a la idea de que nadie puede conseguir todo lo que desee. Como cualquier niña de su edad, la princesa es a veces tímida y miedosa, y en otras ocasiones resulta temperamental y caprichosa, pero nunca deja de tener una curiosidad insaciable por todo lo que le rodea. En cada episodio, la princesa se enfrenta a un nuevo acontecimiento en la vida de cualquier niño: la caída de su primer diente y aprender a vestirse o a dormir a oscuras. A lo largo de su vida diaria, la pequeña vive continuas aventuras, se salta casi todas las reglas establecidas y comete errores que le obligan a intentarlo de nuevo y a afrontar los problemas con una estrategia diferente.

http://www.rtve.es/infantil/series/pequena-princesa/



miércoles, 2 de diciembre de 2009

Bibliografía Educación Infantil y Primaria INFANTIL Y PRIMER CICLO

1.- La cama de mamá. Joi Carlin. Ed. Ekaré
2.- Papá león y sus felices hijos. Janosch. Kókinos.
3.- A Julia…¡ La quieren eldoble! Bernrd Ashley. Interpón Oxfam
4.- ¡Hasta la tarde! Jeanne Sabe. Corimbo.
5.- Frida. Jonah winter. Alfaguara.
6.- El libro de los cerdos. Anthony Brownw. Fondo de cultura económica, México.
7.- Los colores de casa. Mary Hoffman. Intermon Oxfam.
8.- Las cinco mujeres de Barbinegra. Adela Turín. Ed. Lumne
9.- Cañones y manzanas. Adela Turin . Ed. Lumen
10.- Arteuro y Clementina. Adela Turín. Ed. Lumen
11.- Esther recupera a sus amigos. Annemie Berebrouckx. Ed. Edelvives.
12.- La Gran Mamá hace el mundo. Phyllis Root. Ed. Kókinos.
13.- África, pequeño Chaka. Marie Séller. Ed. Edelvives.
14.- Babayaga. Taï- Marc. Ed. Edelvives.
15.- El oso que amaba los libros. Dennos Haseley. Ed. Juventud.
16.- El vestido de Jamela. Niké Daly. Interpón.
17.- Los padres de Sara se separan. Christian Lamblin. Ed. Edelvives.
18.-Lola es vergonzosa. Mercè Arànega. Ed. Edelvives.
19.- Lola es despistada. Mercè Arànega. Ed. Edelvives.
20.- La mujer que cocinaba palabras. Catalina González Vilar. Ed. Anaya.
21.- El paseo de Nina. Isabelle Carrier. Edelvives.
22.- Ni un besito a la fuerza. Marion Mebes. Ed. Maite Canal .
23.- ¿ Quién recoge las cacas del perro? Ricardo Álcaltara. Ed. Edelvives.
24.- Hola, cielo. Carl Norac. Ed. Corimbo
25.- La gallina Mina, que viene de China, y las ardillas. Mercè Arànega. Edelvives.
26.- Conejito Blanco aprende a recoger. Marie-Frances Floury. Ed. Edelvives.
27.- Días con sapo y Sepo. Arnold Lobel
28.- ¡Cuánto me quieren!.Alejandra Vallejo-Nájera. Ed.Alfaguara.
29.- Candelaria. Griselda Gálvez. Ed. Alfaguara.
30.- ¿ Raro, yo? Gabriela Rubio. Ed. Alfaguara
31.- ¡Qué asco de libros! Andrés Guerrero. Ed. Edelvives.
32.- Un puñado de besos. Antonia Rodenas. Ed. Anaya
33.- ¡Cómo está el tiempo! Mercè Escardó i Bas. Ed. SM
34.- Quiero una hermana? Tony Ross.
35.- El sapito vegetariano. Ana María Romero Yebra. Ed. SM
36.- El monstruo peludo. Henriette Bichonnier. Ed. Edelvives.
37.- El secuestro de la bibliotecaria. Margaret Mahy. Ed. Alfaguara.
38.- Maxi el aventurero. Santiago García – Clairac. Ed. SM
39.- ¿De dónde sale esta niña? Thierry Lenain. Ed. Edelvives
40.- Juan es diferente. Marleen Vanvuchelen. Ed. Edelvives.
41.- Mi mamá es preciosa. Carmen García Iglesias. Ed. Everest.
42.- Poema de olores. Esther Madroñero. Ed. Everest.
43.- ¿ En qué se parecen un elefante y un gato? Ángeles Jiménez y Pablo Prestifilippo. Ed.
Everest
44.- ¿De qué colore es el mar? Silvia Dubovoy. Ed. Everest.
45.- Jonás y el frigorifico miedoso. Juan Cruz Iguerabide. Ed. Everest
46.- ¿ Quién ayuda en casa? Ricardo Álcantara. Ed. Edelvives.
47.- El viaje de pequeño viento. Concha López Narváez. Ed. Everest.
48.- Mi hermana Clara y los caballos. Dimiter Inkiow. Ed Everest.
49.- Rodando rodando. Marinilla Terzi. Ed. Edelvives
50.- Oscar papá y el trampolín de tres metros. Elisabeth Zöller. Ed. Alfaguara.
51.- Paco y Álvaro se pelean. René Escudié. Ed. Edelvives.
52.- Kivi. Carmen Posadas. Ed. SM
53.- El muro de piedra. Ricardo Alcántara Ed. SM
54.- La rosa de san Jorge. Joles Sennell. Ed. SM
55.- Querida Susi, querido Paul. Christine Nöstlinger. Ed. SM
56.-Mini va al colegio. Christine Nöstlinger. Ed. SM
57.- ¡Mesa, trágame!. Gabriela. Keselman. Ed. Edelvives.
58.- Nolo y los ladrones de leña. Fina Casalderrey. Ed. SM
59.-El charco del príncipe Andreas. Sergio Lairla. Ed. SM
60.- Mini y su nuevo abuelo. Christine Nöstlinger. Ed. SM
61.- El dragón de Jano. Irina Korschunow. Ed. SM
62.- Cuando se estropeó la lavadora. Ulf Stark. Ed. SM
63.- Gafitas. Carmen Vázquez-Vigo. Ed. SM
64.- ¡Atasco! Ángeles Jiménez Soria. Ed. Everest.
65.- Toño se queda solo. Thierry Lenain Ed. Edelvives
66.- ¿Quién ayuda en casa? Ricardo Alcántara.Ed. edelvives.
67.- Guillermo y el miedo. Christine Nöstlinger. Ed. SM
68.- Quiero ser famosa. Paloma Bordons. Ed. SM
69.- La gallina que puso un huevo. Hanna Johansen
70.- Cinco enfados. Gabriela Keselman. Ed.Anaya
71.- Hermano de los osos. Käthe Recheis. Ed. Anaya
72.-Elefante corazón de pájaro. Mariasun Landa. Ed. Anaya
73.- Los tres amigos. Helme Heine. Ed. Anaya
74.- Magali por fin lo sabe. Patxi Zubizarreta. Ed. Anaya.
75.- Aunque parezca mentira. Ana Mª Machado. Ed. Anaya.
76.- Ricardo y el dinosaurio rojo . Vicente Muñoz Puelles. Ed. Anaya
77.-El coche de carreras. Helme Heine. Ed. Anaya
78.-¡Feliz cumpleaños, pequeño tigre! Janosch. Ed. La Gaviota.
http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/webdgoie/docs/0809/Innovacion/bibliografia_infatil_primaria.pdf

sábado, 28 de noviembre de 2009

GALANTOS O ROMPENIEVES



La niña que salio de un huevo

"Cuéntame un Cuento"




Cuentan, y no paran de contar, lo que le pasó a un matrimonio de ancianos que vivía en una chocita. Él había sido leñador, y aún salía al bosque de vez en cuando.
Ella cuidaba de una gallina y de un gallo, que en realidad era cuanto poseían. La pobre gallina no lograba juntar los huevos suficientes para empollar, pues todos los que ponía acababan en el plato. Y los viejecitos tampoco conseguían tener un buen gallinero. Pero había una cosa que aún deseaban con más fuerza. Un día dijo el marido:
--Lo peor es que nos hacemos cada día más viejos, y no tenemos a nadie que nos cuide.
-- Eso. Sí por lo menos tuviéramos una hijita....- suspiró la anciana. Y él
--Hasta mi vieja hacha daría yo, con tal de tener una bonita hija.
--¡Y yo hasta el gallo y la gallina!
A estos dos, que andaban picoteando por allí cerca, no les hizo mucha gracia, y se apartaron un poco, por lo que pudiera pasar.
Aquel invierno fue más largo y lluvioso que de costumbre, y ya hasta la gallina había dejado de poner. Por eso, nuestros amigos empezaron a sentir seriamente la comezón del que no come, o sea, que estaban muertos de hambre. Más, por fin, se abrió el cielo y lució un sol maravilloso.

La pareja emplumada salió a estirarse y corretear de un lado para otro. Y la pareja humana salió igualmente; ella a coser y a calentarse gratis, y él a buscar un poco de leña que poder vender en el pueblo.
Sin saber porqué, la anciana se puso a canturrear aquello que dice:
Eres más chica que un huevo,
y ya te quieres casar;
anda ve y dile a tu madre,
que te enseñe a remendar,
a cantar, a planchar, a bailar....
Y el marido, conforme se alejaba, le seguía:
No te apures, buena moza,
que ese día llegará;
y aunque no tengas dos reales,
contigo se han de casar.
¿Por qué les daría por cantar aquella canción? Tal vez lo sepamos pronto.
Además de cortar leña, el hombre se puso a coger setas. Cuando fue a coger unas cuantas que había al pie de un árbol, vio entre ellas un huevo verde con pintitas doradas. Como nunca había visto nada semejante, lo tomó con mucho cuidado y lo llevó a su casa. La mujer se puso muy contenta, como si le hicieran el mejor regalo del mundo. Naturalmente, decidieron averiguar que saldría de aquel huevo y se lo llevaron a la gallina para que lo incubara. Ésta se puso también contentísima de que al fin la dejaran echarse. Y el gallo cantó, aunque no era la hora.
A los nueve días justos, ¿sabéis lo que salió? Pues ni más ni menos que una niñita rubia de ojos verdes, que tenía dos pequeños soles a modo de pendientes. Todavía no se había quitado el cascarón de la cabeza, cuando dijo:
--¡Hola! ¿Habéis visto a mi novio?
No se sabe cuál de los otro puso mayor cara de asombro. La gallina dijo: “¡Ca-ca-ca, caramba!” Y el gallo: “¡Jo-jo-jo,joroba!
El anciano: ¡Habráse visto! Y la anciana:
-¿Se puede saber quién eres tú?
-¡Anda! ¿No queríais una hija? Pues yo misma sirvo, y me llamo Marisoles.
-¿Cómo?
-Pues comiendo. Por cierto, que tengo un hambre que me caigo, y esas setas tienen que estar riquísimas- dijo la niña- Entonces le prepararon las setas, que se las comió en un periquete. Comía con tantas ganas que los ancianos tuvieron que salir al bosque todos los días a buscar frutos silvestres. Pero resulta que había más frutos que nunca, y que sólo ellos los encontraban. Hasta podían vender y ganar algún dinero. Tanto comió la niña que al poco tiempo ya era grandecita, y los dos soles de sus orejas relucían cada vez más.
-Hija, será menester que te cubras las orejas con la melena, no crean en el pueblo que eres cosa de brujería.
-Está bien, madre, pero tú no te asustes, que tengo muchos más poderes.
En efecto, un día el anciano se guardó en una bota unas cuantas monedas que había ganado con la venta de unos espárragos, y la niña le dijo:
-¡Hola, papá! ¿Estás ahorrando para comprarle a mamá un regalito?
-Pero, hija,¿es que adivinas el pensamiento?
-Más bien. Pero no se lo digas a nadie, que me tiene que ser muy útil.
-¿Para que?
-Pues para casarme con el príncipe, que por cierto sé que se encuentra en un gran peligro.
Tengo que ir a averiguar lo que pasa, porque estoy demasiado lejos para conocer los detalles.
-¡Por Dios, Marisoles, que yo ya estoy muy viejo para estos sobresaltos!
Y era cierto que en el palacio real había un gran problema. El rey acababa de morir, y había dejado a la reina viuda con un hijo, que pronto heredaría la corona. Pero un hermano del rey, que era muy ambicioso, quería eliminar al príncipe para ocupar el trono, aunque lo disimulaba muy bien.
Marisoles se puso en camino y llegó al palacio, siempre con la melena tapándole las orejas. Allí pidió que la admitieran a servir. Muy pronto se ganó la confianza de la reina, pus todo lo hacía maravillosamente: cocinar, coser, y también, cantar:
Anda diciendo la gente
que con príncipes no igualo;
eso será en las riquezas
porque en cariño yo gano.
El príncipe, que la escuchó, quedó enamorado de ella y se lo confesó a su madre y a su tío. Éste se enfureció y dijo:
-¿cómo un príncipe puede enamorarse de una criada? ¡Ni hablar! Desde mañana mismo yo me ocuparé de tu educación. Y quiero que te vengas a mi castillo, que es donde está la mejor biblioteca del reino.
Marisoles, que ya había adivinado las intenciones del malvado tío, advirtió a la reina:
-Majestad, vuestro cuñado lo que quiere es matar al príncipe para hacerse rey.
-¿Pero de donde sacas tú eso, Marisoles?
Anda, no seas fantasiosa, que el tío quiere mucho a su sobrino.
Viendo que no le hacían caso, Marisoles se fue en un caballo detrás de la comitiva que llevaba al príncipe al castillo de su tío. Era una noche muy oscura y no se dieron cuenta de que el tío había mandado destruir la mitad de un puente, por el que tenían que cruzar, sobre un río muy profundo. Marisoles, que lo adivinó, se descubrió las orejas y de pronto se hizo el día con la luz que despedían los dos soles. Así pudieron ver el peligro en que se hallaban, cuando ya los caballos de la carroza estaban al filo del puente roto.
Y así se descubrió todo. Al malvado tío lo desterraron, y Marisoles se casó con el príncipe y mandó llamar a sus padres y a la gallina y al gallo, que fueron también reyes, pero de un gallinero colosal. Y colorin colorado, este ovalado cuento se ha acabado.

http://web.educastur.princast.es/cp/poetajua/proyectos/cuentos/saliodehuevo.htm